En un entorno tan competitivo, donde existen un sin número de productos, de profesionales y servicios ofrecidos, hacernos visibles y generar una correcta percepción del valor añadido que le podemos ofrecer a nuestros usuarios es imprescindible.

La marca de tu empresa, de tu emprendimiento o de tu negocio es tu activo más valioso. Es aquello que te diferencia del resto, te hace único, te permite destacar y te acerca a tu comunidad, es tu tarjeta de presentación. De allí la importancia de desarrollarla de forma eficiente.

En el pasado, esta marca se trabajaba a través de tu trabajo, de las relaciones que tenías y de la publicidad tradicional. Hoy en día, con la presencia del internet, es fundamental gestionar también nuestra identidad digital.

Y es que tu marca debe reflejar tus valores, las cualidades de tus productos o servicios y ser tu identidad y lo que rige todas las actividades de tu negocio. Debe ser algo que tengas presente al responder tus emails, al contestar una llamada, al atender un proveedor, al interactuar con tu comunidad de redes sociales… tiene que ser la esencia que transmitas en cada una de tus acciones.

Trabajar tu marca es algo que haces desde el primer momento que decides emprender, desde que decides qué vender, a quién vender y cómo hacerlo. No debe ser algo que dejes al azar. Al contrario, conviene tener estrategias bien definidas y coherencia, entre lo que manifiestas en el mundo offline y en el mundo online.

Esta construcción lleva su tiempo de maduración, es un trabajo que te corresponde hacer de forma sostenida en el tiempo, pero que aún cuando consideres que la tienes bien definida y que tu identidad corporativa tiene un buen posicionamiento, el trabajo no queda allí.

Las marcas también están sujetas a renovaciones y transformaciones pues las tendencias van cambiando, los consumidores y el mercado también y tu marca debe adaptarse a estas variaciones sin perder su consistencia, por eso la gestión de tu marca es un proceso contínuo.

Esto nos reta a permanecer alertas ante las nuevas tendencias, anticiparnos muchas veces a lo que requieren y necesitan nuestros usuarios, a conocer y evaluar posibles coyunturas que traen consigo nuevos desafíos y a no anclarnos cómodamente cuando nuestra marca esté bien posicionada, sino al contrario, hacer uso de nuestra creatividad para ir siempre un paso adelante y permanecer innovando constantemente.

 

Autor: Adriana Ramones @hablemosenfemenino